El conductismo es la teoría de la ciencia del comportamiento humano y animal,
orientado puramente al comportamiento y se observa como el resultado de factores
de refuerzo y castigo, pues dicha teoría concibe al aprendizaje como un proceso de reacción a estímulos externos.
El principio rector del conductismo es limitar la
psicología al estudio del comportamiento observable (es decir las reacciones
corporales, etc.), sin embargo los procesos internos de los humanos (emoción,
motivación, intención, etc.) no se niegan, pero si se omiten deliberadamente, ya
que no son observables ni medibles con precisión. Por lo tanto, las teorías del
comportamiento ven el interior del hombre como una «caja negra». De esta manera se convierte la conducta en el objeto principal de estudio de la psicología, la cual necesitaba un estímulo respuesta, convirtiendo a la persona que aprende en un ser que responde a dichos estímulos del entorno, donde no es necesario involucrar. voluntad. creencias o valores.

El conductismo considera que todo comportamiento aprendido es producto del ambiente, y que nacemos con nuestra mente siendo una Tabula Rasa.
La teoría conductual se focaliza en el aquí y ahora.
Según el
esquema que hace Rafael Flórez Ochoa, en su libro Evaluación Pedagógica y
Cognición, 1999, se logran evidenciar los siguientes principios generales de
este modelo pedagógico:
Tiene como Meta el modelamiento de la conducta técnico
productiva, se tratan de metas, específicas e individualizadas.
Los conceptos de desarrollo se centran en la acumulación y
asociación de aprendizajes.
Los contenidos curriculares prestan importancia al
conocimiento técnico inductivo y al desarrollo de destrezas y competencias
observables.
Finalmente la metodología implementada se realiza a través de la fijación del
refuerzo y el control de aprendizaje a través de objetivos observables, la memoria juega un papel importante la cual es reforzada con experiencias repetitivas que otorgan recompensas o castigos.
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